¡Hola! Soy Alma Rosa Castro Lezama de Campeche, mi plantel Cet mar 02.
Mi carrera universitaria es de Q.F.B. la vida me dio algo hermoso pues al otro día de terminar mi carrera, inicié otra etapa de mi vida y la más importante, pero ahora de maestra, al principio no me gustó mucho pues entré como jefe de laboratorio de Biología por 17 años y no me sentía satisfecha, cumplía con mi trabajo en el laboratorio.
Y todo salía bien, mi laboratorio era el más bonito y ordenado lo comentaban mis alumnos y compañeros, pero yo sentía la necesidad de dar algo más, sin darme cuenta me involucraba en las prácticas y le robaba la palabra al maestro.
Les explicaba a los alumnos, al ubicarme me daba cuenta que utilizaba el espacio del maestro y no de laboratorista y me sentía mal; los maestros de la asignatura me apoyaron y me permitieron desenvolverme, me dieron libertad de trabajar en hacer manuales y diseñar las prácticas de acuerdo al programa de estudios.
Al poco tiempo me dieron horas frente a grupo con la asignatura de química, pero cooperando con mi escuela y con mi misma plaza de laboratorista. No me importó y acepté y empecé a sentirme mejor sobre todo cuando descubrí que sentía tranquilidad y seguridad al terminar mis clases. Quedaba satisfecha y observé que carecía de pedagogía en algunos casos, como borrar el pizarrón y escribir en línea recta, pero me di cuenta que al dar mi clase me daba a entender cuando explicaba el tema o los ejercicios; en un grupo la mayoría captaba lo que se le enseñaba, eran 2 o 3 personas que presentaban problemas. Retomaba el tema y me dedicaba más a ellos, sin hacerlos sentir mal y a los otros alumnos les daba la oportunidad de que por sí solos elevaran su nivel. Disfrutaba ver cómo cambiaban su panorama respecto a la química; se utilizó la motivación en clase y fortalecer su autoestima, con diferentes dinámicas y estrategias de aprendizaje.
Lo anterior me ha motivado para reflexionar sobre mi práctica docente, retomar y rediseñar mis actividades; sentía la necesidad de seguir estudiando para que en cada semestre involucrara algo nuevo con respecto a mi asignatura y fuera diferente en todos los aspectos y no se convirtiera en rutina mi programa.
Sin darnos cuenta jugábamos y aprendíamos química, me ha funcionado. Utilizo las costumbres, tradiciones, juegos, el mar, aire, industrias, productos de uso común en el hogar, especialidades y materias de mi plantel para relacionar la química con la vida cotidiana y así entender los beneficios y perjuicios y usos indebidos de la química.
La satisfacción más grande en mi persona es dedicarme a preparar alumnos para los concursos. El trabajo realizado se refleja en el desempeño de los alumnos; estoy consciente que el mérito es de ellos y yo soy su guía para lograr un objetivo. Y seguir actualizándome.
Mi aspiración es tener una maestría y dominar las Tic ahora que he superado momentos difíciles quiero continuar trabajando en ello pues nunca se termina de aprender. Dentro de una cultura de mejora continua en la adquisición de los conocimientos y del desarrollo de las habilidades y actitudes que te permitan un desarrollo integral.
Saludos cordiales Alma Rosa Castro Lezama.
